Reforma fiscal. Una medida más electoral que efectiva

 



A simple vista, la nueva reforma fiscal del Gobierno parece traer sólo cosas buenas: disminución de las retenciones profesionales, ayudas a las familias en el IRPF,...medidas que "vende" una y otra vez el Gobierno y que apenas serán realmente sonantes.

La cara oculta de la reforma fiscal (lo comido por lo servido):

-disminuye la tributación (de forma progresiva) respecto al periodo 2012-2014, pero continua por encima que la del año 2011 (establecida por Zapatero).
-el IVA de muchos productos no son rebajados, e incluso algunos (como los principios activos de los productos farmacéuticos) suben.
-fin a la exención fiscal en el reparto de dividendos para los 1.500 primeros euros.
-creación del "Impuesto de Salida" (impuesto para residentes que quieran trasladar su domicilio fiscal fuera de España).
-supresión de la deducción fiscal por alquiler de vivienda.
-se reduce el impuesto de sociedades. A cambio, se suprimen muchos beneficios fiscales que reducían la factura fiscal de las empresas.
-disminuye la retención para autónomos. Por contra, se restringen las deducciones generales de éstos y aumenta la base de cotización.

En una entrevista a Montoro, ante la pregunta "¿Cómo será la reforma tributaria?", contestó "Tiene que ser una reforma para recaudar más". Político dixit.


Hasta los deportistas extranjeros residentes en España por motivos laborales se verán afectados por la reforma fiscal.

Ya no se podrán acoger a la declaración del IRPF de No residentes (que establece un % de retención menor) y deberán tributar por lo que les corresponda
(en función de sus ingresos).