La Seg. Social facturará directamente a las empresas

 

La Seg. Social ha creído conveniente cambiar las reglas del juego en cuanto a los recibos de liquidación.

Hasta ahora, para elaborar dichos recibos, la empresa preparaba y enviaba los datos a la Seg. Social, llevando por lo tanto ella misma un control de los importes, correspondiéndole a la TGSS la comprobación de éstos.

Con el nuevo cambio, que se estima que se llevará a cabo a lo largo del 2014, se invierten las funciones: será la Seg. Social la que elaborará una factura de liquidación en función de los datos que disponga en ese momento de la empresa y a ésta comprobar la veracidad de los mismos.

Con el objetivo de disponer de dichos datos para elaborar la correspondiente facturación, Hacienda, SEPEE, INSS y Mutuas quedarán “conectadas” en una red de comunicación de datos “instantánea” al servicio de la Seg.Social, lo cuál implica un "control absoluto" por parte de la Tesorería.

Por lo tanto, todas y cada una de las empresas deberán mantener informada  de forma continua a la Seguridad Social de todos los datos disponibles para que ésta pueda llevar a cabo el cálculo de la correspondiente facturación en contraste a los ficheros que haya recopilado hasta el momento de Hacienda, SEPEE, INSS y Mutuas (este es uno de los motivos por el cual se deberán enviar desde Marzo del presente año un nuevo fichero con datos desglosados relativos a las nóminas. Esta acción supondrá que indirectamente se estará facilitando a la Inspección de Trabajo una serie de datos segregados muy atractivos de ser revisados).

Facturación directa II

Altas y bajas de trabajadores, cambios de categorías, absentismos, excedencias, bonificaciones….en definitiva cualquier variación de datos de los trabajadores que el empresario debe comunicar, no sólo serán informados y comprobados de forma instantánea en la Seg. Social gracias a la nueva “interconexión” entre los organismos oficiales, sino que además fraccionarán en tramos la base de cotización del trabajador afectado.

La TGSS, el día 24 y desde el 28 a final del mes correspondiente, emitirá un borrador con los conceptos a facturar. Esto implicará una mayor carga de trabajo a la asesoría, pues deberá comprobar si los cálculos de la TGSS son correctos antes de que se emitan las facturas el último día del mes.

Dichos borradores de cálculo serán actualizados en el momento del cierre, no dejando por lo tanto capacidad de rectificación de las incidencias que pudieran aparecer, siendo éstas cargadas en el siguiente mes con su correspondiente sanción.

Además, según comunica la Seg. Social, la presentación de las correspondientes facturas tendrán efecto cuando se puedan calcular. Por lo tanto, un error en sus líneas informáticas internas o en sus servidores que retrasen el cálculo de las correspondientes facturas siendo éstas evaluadas fuera de plazo, no constituirán justificación suficiente por parte de la empresa para escapar de la pertinente sanción.

 

Alegando que habrá una reducción tanto en los costes administrativos como en los trámites a realizar por las empresas, la Seg. Social impone de nuevo otra medida con fines meramente recaudatorios.

El mismo ministerio de empleo, comunicó que con esta nueva disposición se prevé un incremento de la recaudación de 171,22 millones de euros.

“Rentable”, ¿no?