Fases de la crisis de un directivo

 

Las características más representativas de la proyección de un directivo son:

a)etapa inicial: son los recién licenciados que se incorporan. Presentan cierta autonomía (adquirida durante la carrera) y se les suelen asignar tareas de carácter rutinario, exigiéndoles una adaptación a las normas de comportamiento del grupo de trabajo, lo que suele reportar confrontaciones. El objetivo es que aprenda a dirigir a personas más expertas que él mismo.

b)etapa intermedia: edades comprendidas entre los 30 y 35 años. El directivo se suele encontrar con sus propias aspiraciones y limitaciones y ha de resolver las tensiones entre la vida profesional, social, familiar y personal. En esta etapa debe imponerse un reciclaje permanente, con el fin de que ejerza el poder éticamente y aprenda a delegar tareas y por lo tanto a asumir los riesgos que conlleva. 

c)etapa definitiva: suele alcanzarse en torno a los 50-55 años. Aparecen síntomas de deterioro físico, rechazo a la formación permanente, reacomodo profesional, traspaso paulatino de responsabilidades y afloramiento de renuncias. Es la etapa en la que por sus características personales pasará a ser candidato idóneo para asumir puesto en los Consejos de Administración.